
Día 6: Ser Guiado Por El Espíritu
MARTES | AGOSTO 19
Gálatas 5:16, 25 NLT
16 Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa. 25 Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida.
Mientras los Israelitas vagaron por el desierto, Dios se convirtió literalmente en su guía. Éxodo 13 nos dice que la presencia de Dios los guió a través de una columna de nube durante el día y una columna de fuego por la noche. Esta manifestación visible de la presencia de Dios los guió por el desierto, brindándoles dirección, protección y luz. Demostró que Dios estaba con su pueblo y les dio un camino a seguir incluso en la oscuridad.
Muchos años después, otro fuego, según Hechos 2, aparecería sobre el pueblo de Dios. No para guiarlos literalmente de noche, sino para guiar sus vidas hacia los propósitos de Dios. Ahora, en lugar de una sola columna de fuego, este fuego descendería y reposaría sobre cada creyente. La presencia de Dios ya no era externa, sino que ya no moraba dentro de su pueblo.
Ese mismo fuego que acompañó a los israelitas en el desierto y que se posó sobre los que estaban en el aposento alto en Hechos 2 es el mismo fuego que mora en tu interior. Es la presencia de Dios. Es Su Espíritu el que te guía, te da convicción para hacerte mejor y te guía hacia la verdad.
Necesitas la guía del Espíritu para tomar las mejores decisiones, ir en la dirección correcta y vivir el propósito que Dios tiene para ti. Así como Israel no pudo dar el paso correcto sin el fuego, nosotros no debemos dar un solo paso sin la guía del Espíritu.
Moisés comprendió la importancia de ser guiado por el Espíritu de Dios, tanto que incluso dijo en Éxodo 33:15: «—O vas con todos nosotros —respondió Moisés—, o mejor no nos hagas salir de aquí.». Moisés estaba diciendo que no daría un solo paso, que no se movería, a menos que la presencia de Dios lo precediera.
Esta debe ser nuestra actitud al buscar la guía del Espíritu, porque el Espíritu sabe lo que es mejor para nosotros. Cuando nos dejamos llevar por nuestros propios deseos y nuestra naturaleza humana, enfrentaremos cosas que nunca debimos afrontar, fracasaremos y no nos sentiremos plenos. Dios, en su gracia y misericordia, puede encaminarnos de nuevo si permitimos que el Espíritu guíe nuestras vidas. Donde el Espíritu de Dios te guía es exactamente donde debes estar. Ser guiados por el Espíritu significa que necesitamos escuchar, entregar nuestra propia brújula y confiar en Aquel que sabe el mejor camino a seguir.
La vida puede ser un desierto lleno de incertidumbre, decisiones que tomar y momentos de miedo, pero tienes una guía a tu disposición. Hay un fuego delante de ti. El Espíritu Santo está contigo para guiarte por el camino correcto, brindarte protección, darte valor y ser tu luz.
REFLEXIONA: ¿Has estado viviendo la vida guiado por ti mismo o por el Espíritu? ¿En qué área de tu vida no has seguido la guía del Espíritu? ¿Cómo puedes estar más atento a la guía del Espíritu? ¿Hay cosas en tu vida ahora mismo en qué necesitas la guianza del Espíritu?
ORA: Ora para que seas guiado por el Espíritu en todo lo que hagas.
LECTURA ADICIONAL: Éxodo 13:21-22; Éxodo 33:14-15; Gálatas 5:16-25
Toma unos minutos para pensar sobre esto y escribe tus reflexiones en una libreta o en una aplicación de notas.