
...lo derramó sobre la cabeza de Jesús.
Día 4: Miércoles de retiro
La Mujer que Ungió a Jesús—Cuando la adoración se derrama (Mateo 26:6–13)
Mateo 26:7 NTV
Mientras comía, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús.
A medida que la semana avanzaba, Jesús pasó tiempo en Betania, un pequeño pueblo a las afueras de Jerusalén donde vivían algunos de sus amigos cercanos, entre ellos Lázaro, Marta y María.
Fue allí, en una cena aparentemente sencilla, donde ocurrió uno de los actos más hermosos de adoración registrados en los evangelios.
Mientras Jesús estaba a la mesa, una mujer se acercó con un frasco de alabastro lleno de perfume muy costoso. Estos frascos solían contener perfumes importados y extremadamente valiosos, muchas veces equivalentes al salario de todo un año.
La mujer; sin hacer un discurso, sin buscar reconocimiento, ella simplemente rompió el frasco y derramó el perfume sobre Jesús. El aroma llenó toda la habitación.
Pero no todos entendieron lo que estaba sucediendo.
Algunos de los presentes comenzaron a murmurar. Desde su perspectiva, aquello parecía un desperdicio. El perfume podía haberse vendido y el dinero haberse usado para otros fines. Sin embargo, Jesús vio algo completamente diferente.
“Jesús los escuchó, y enseguida les dijo: No critiquen a esta mujer. Ella me ha tratado con mucha bondad.” Mateo 26:10 TLA
Aquella mujer había entendido algo que muchos aún no comprendían: Jesús estaba camino hacia la cruz.
Lo que parecía un gesto exagerado era en realidad una expresión profética de amor y adoración. Jesús mismo explicó que aquel acto estaba preparando su cuerpo para lo que estaba por venir.
“Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.” Mateo 26:12
Cuando el corazón ha sido tocado por la gracia de Dios, la adoración deja de ser calculada. Ya no se trata de cuánto es demasiado. Ya no se trata de lo que otros piensen. Se trata de reconocer que Jesús vale más que cualquier cosa que podamos poseer.
La adoración verdadera nace de un corazón que ha entendido quién es Jesús y lo que Él ha hecho por nosotros. Por eso el apóstol Pablo más adelante diría:
“Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo.” Romanos 12:1 NTV
La verdadera adoración no es solo una canción, es un estilo de vida, El amor verdadero hacia Jesús siempre se expresa con entrega.
“La adoración verdadera no se calcula–se derrama.”
Mientras algunos veían un perfume costoso vaciándose, Jesús vio un corazón lleno de amor.
Esta mujer entendía algo que otros no habían comprendido: Jesús valía más que cualquier cosa que ella pudiera poseer. Jesús es digno de todo lo que somos y de todo lo que tenemos.
APLICACIÓN PRÁCTICA:
La adoración no se limita a cantar en un servicio. También se expresa cuando: Dedicamos tiempo a Dios, Honramos a otros con amor, Servimos con humildad, Entregamos lo mejor de nuestra vida.
Preguntas de reflexión: ¿Por qué algunos criticaron lo que hizo esta mujer? ¿Qué significa para nosotros hoy adorar sin reservas? ¿Qué cosas en nuestra vida podrían convertirse en un “perfume derramado” para Jesús?
ORACIÓN:
Señor Jesús, Gracias por tu gracia y tu amor. Ayúdame a adorarte con un corazón sincero, sin reservas ni cálculos. Que mi vida sea una expresión constante de gratitud por todo lo que has hecho. Amén.
Toma unos minutos para pensar sobre esto y escribe tus reflexiones en una libreta o en una aplicación de notas.